Las Estrellas de Zambia se Perderán Partidos de la NWSL por Reglas de Reingreso a Estados Unidos
Mira, cuando estás en el tramo final de la temporada y tu equipo necesita cada victoria, lo último que quieres escuchar es que tres de tus mejores jugadoras van a desaparecer durante tres semanas. Pero eso es exactamente lo que está pasando en la NWSL ahora mismo, y honestamente, es un caos bastante complicado.
Tres futbolistas zambianas de la NWSL van a perderse varias semanas de competición tras completar una cuarentena obligatoria de 21 días. La razón es tan surrealista como seria: las autoridades sanitarias de Estados Unidos han impuesto esta medida después de que viajaran a Uganda durante el parón internacional, donde hubo brotes nuevos de ébola.
Aunque la liga aún no ha hecho oficial la lista de afectadas, todo apunta a que son Barbra Banda (delantera del Orlando Pride), Prisca Chilufya (del Angel City) y Racheal Kundananji (delantera del Chicago Stars). Estas no son jugadoras cualquiera. Banda, por ejemplo, está segunda en la carrera por la Bota de Oro, así que estamos hablando de una de las máximas goleadoras de la temporada.
La cuarentena es un protocolo de salud pública para prevenir la propagación del ébola, considerando que se detectaron casos nuevos tanto en Uganda como en la República Democrática del Congo a principios de año. No es algo que la liga se haya inventado por capricho, pero tampoco es que sea una noticia agradable para nadie.
La NWSL emitió un comunicado diciendo que las tres jugadoras están en "excelente estado de salud" y que seguirán trabajando con los clubes para asegurar su regreso seguro. Muy bien, muy profesional. Pero aquí está el problema real: quedan solo dos semanas de temporada regular. Dos semanas. Es el momento más crítico, cuando cada punto cuenta, cuando los equipos están peleando por posiciones de playoffs o por no descender.
Para Orlando Pride, Chicago Stars y Angel City, esto es un golpe brutal. Perder a jugadoras de este nivel justo ahora no es solo un inconveniente, es potencialmente un cambio de juego para el resto de la temporada. Banda podría haber ganado la Bota de Oro, pero probablemente no va a poder jugar lo suficiente para asegurarla. Y sus equipos pierden a futbolistas que han sido cruciales en sus campañas.
Lo irónico es que estas jugadoras hicieron exactamente lo que se suponía que debían hacer: respondieron a la llamada de su país para jugar en un partido internacional. Es parte del trabajo. Pero las consecuencias de esa lealtad ahora las mantiene fuera del campo cuando más importa.
