La FA y la WSL lanzan un estudio sobre lesiones de ligamento cruzado en el fútbol femenino

Hanna Lehtovirta está a cargo de una investigación que la FA acaba de financiar, y es probablemente la más ambiciosa que se ha hecho en el fútbol femenino hasta ahora. El equipo de investigadores de Imperial College London trabajará junto a clubes de la Barclays WSL y WSL 2 para entender qué está pasando realmente con las lesiones de ligamento cruzado anterior, ese tipo de lesión que aparece dos a seis veces más en las jugadoras que en los jugadores.

Lo que hace diferente este proyecto es que no va a estudiar los factores de riesgo de forma aislada, como se ha hecho antes. En cambio, va a analizar todo junto: cómo entrenan, cómo descansan, cómo se recuperan, qué dicen ellas mismas sobre sus cuerpos. Es decir, la vida real de una futbolista de élite, no solo números en una hoja de cálculo.

El estudio combina datos científicos con las experiencias de jugadoras y personal técnico. Eso significa encuestas, entrevistas, comparaciones entre jugadoras que se han lesionado desde la temporada 2018/19 y las que no. No es un ejercicio académico desconectado del terreno de juego; es investigación que sabe dónde viven las jugadoras.

Esta temporada ya hemos visto a varias futbolistas fuera de combate por esta lesión. Alice Sombath, el fichaje récord del Tottenham, es solo una de ellas. Hay otras en rehabilitación desde hace meses, algunas que arrastran el proceso desde la campaña pasada. No es un problema que aparezca de repente; es algo que lleva años afectando a todos los niveles del fútbol femenino.

Lo que espera conseguir este trabajo es dar contexto real a lo que ya sabemos a medias. Mejor prevención, mejor rehabilitación, mejor cuidado de las jugadoras. Porque si algo está claro es que el fútbol femenino no puede seguir perdiendo futbolistas a esta lesión como si fuera inevitable. No lo es.