La Copa de África vuelve a su ritmo de siempre: cada dos años

Acababa de pasar un año. Apenas doce meses desde que la CAF anunció que la Copa de Naciones Africana se jugaría cada cuatro años a partir de 2028. Parecía definitivo. Era el cambio más importante para la competición en décadas. Y ahora, sin más, lo deshacen.

Resulta que organizar un torneo continental cada dos años versus cada cuatro es una de esas decisiones que parece simple hasta que intentas hacerla realidad. La CAF había pensado que con una Liga de Naciones Africana en el medio podía llenar los años sin AFCON, mantener a los jugadores activos, generar dinero. Bonito plan. Pero los números no salieron como esperaban.

Aquí está la cosa: la Liga de Naciones Africana necesitaría más tiempo para generar suficiente dinero y mantener todo el calendario futbolístico africano en pie. Sin ese ingreso extra, el sistema se tambalea. Las asociaciones de los 54 países miembros dependen de esos torneos. Los jugadores que juegan fuera de África dependen de eso. Los calendarios de los clubes europeos dependen de eso. Todo está conectado de formas que no siempre ves hasta que intentas cambiarlas.

Así que aquí volvemos. AFCON sigue siendo cada dos años, como ha sido desde 1968. Ese es el ritmo que conocemos.

El próximo torneo será en Kenia, Tanzania y Uganda en 2027. Luego en 2028, después en 2031, y en 2033. No habrá AFCON en 2030 porque ese año es el Mundial de la FIFA, y el calendario mundial ya está ocupado.

Patrice Motsepe, presidente de la CAF, explicó que el cambio se hizo para proteger los intereses del fútbol africano, de sus 54 asociaciones miembro y de los jugadores que juegan en el extranjero. En otras palabras: cuando intentas reorganizar todo un continente de fútbol, descubres rápido que lo que tenías funcionaba mejor de lo que pensabas.

Es un recordatorio de que a veces la estabilidad vale más que la innovación. No porque la innovación sea mala, sino porque cambiar estructuras que llevan décadas funcionando requiere más que una buena idea. Requiere dinero real, planificación real, y el acuerdo de un montón de gente que depende de eso para vivir.