El equipo de fútbol amputado de Inglaterra no puede permitirse viajar al Mundial
Mira, hay algo que no me deja tranquila. El equipo de fútbol amputado de Inglaterra tiene un problema bastante serio: no pueden permitirse el viaje al Mundial que se juega en México en noviembre, y la Federación Inglesa de Fútbol aún no ha hecho nada al respecto.
Necesitan reunir 50.000 libras para participar en el torneo. Hasta ahora, han recaudado menos de la mitad. Y aquí viene lo que duele: no reciben ni un centavo de financiación nacional de la FA, a pesar de que la federación financia a otros seis equipos nacionales de fútbol para. Déjame ponerlo en perspectiva. El equipo senior masculino de Inglaterra acaba de ganar 21,5 millones de libras en premios del Mundial 2026, más 1,1 millones de libras en fondos de preparación de la FA. Entonces sí, hay dinero. La pregunta es por qué no llega a quien lo necesita.
Scott Rogers, exentrenador de la selección amputada de Inglaterra, lo dijo claro cuando habló con The Guardian: "La FA dice que tienen financiación para un cierto número de equipos para, y en este momento no hay fondos para incluir el fútbol amputado". Luego añadió algo que te parte el corazón: "Cuando ves la financiación dentro de la FA y el dinero implicado en el fútbol, lo que pedimos para hacer un programa increíble es una gota en el océano".
Lo irónico es que Inglaterra es uno de los mejores equipos de fútbol amputado del mundo. Ganaron el trofeo de la Nations League en su primera edición en 2023. A pesar de ese éxito, el equipo corre el riesgo de no poder ni presentarse al Mundial.
Aquí está el contexto: la FA financió el programa de amputados hasta 2006. Desde entonces, funciona como una organización benéfica, dirigida por voluntarios y financiada por donaciones. Y aun así, han sacado resultados impresionantes. El equipo femenino llegó a los cuartos de final del primer Mundial de amputados en 2024. La sección juvenil ahora tiene más de 70 jugadores de entre cuatro y 17 años, respaldados por analistas, entrenadores, médicos y personal de acondicionamiento físico. Todo eso, sin dinero de la federación.
Cuando la FA envió representantes al Mundial de 2022 en Turquía, quedaron impresionados con lo que vieron. Pero aquí viene lo absurdo: la oferta de financiación que llegó después fue menor que lo que el equipo ya tenía reunido. Obviamente, la rechazaron.
Ya habían pasado por esto antes. Durante la campaña de la Eurocopa 2024, enfrentaron un problema similar. Necesitaban dinero desesperadamente. Entonces Scott Rogers apareció en Good Morning Britain de ITV, contó su historia, y las donaciones llegaron. El fondo pasó de 4.000 a 40.000 libras. Esta vez, ese milagro de las redes sociales y la buena voluntad aún no ha llegado.
El mes que viene, estos mismos jugadores van a financiar sus propios vuelos a Irlanda solo para seguir jugando. Porque eso es lo que hacen. Construyeron algo de la nada, contra todo pronóstico, sin que nadie les diera dinero. Y seguirán haciéndolo.
Lo que me molesta es que esto no debería ser así. El fútbol para amputados es fútbol de verdad. Estos jugadores tienen el mismo talento, la misma pasión, la misma dedicación que cualquiera en una cancha. El dinero existe. La federación tiene recursos. Lo que falta es la voluntad de reconocer que el acceso al juego no debería depender de quién eres o de cuántas extremidades tienes. Punto.
