La Visión de Sam Handy: Cómo adidas Domina el Fútbol
Mira, vamos a hablar de adidas. Esta marca es un gigante en el fútbol, y la pregunta es: ¿cómo se mantiene en la cima? La respuesta tiene nombre y apellido: Sam Handy, General Manager de adidas Football. Este tipo está al mando de todo, y honestamente, su estrategia es bastante inteligente.
Durante décadas, las Tres Bandas se han convertido prácticamente en sinónimo de fútbol. Piénsalo: desde las botas Predator que dominaban el campo hasta los balones oficiales del Mundial, adidas ha sido esa fuerza constante que ha moldeado los momentos más memorables del deporte. Pero en 2025, no se trata solo de vivir de la gloria pasada. Se trata de dominar el presente y, lo más importante, controlar lo que viene después.
Handy es quien maneja todo esto, y su visión es clara: mezclar lo que adidas ha sido siempre con lo que puede ser. El regreso del Predator 24 con su icónica lengüeta doblada, los uniformes de selecciones que generan orgullo nacional, y el TRIONDA —el balón del Mundial más vibrante jamás creado— son todas pruebas de una estrategia que respeta el pasado pero mira al futuro.
Pero para Handy, ser "la marca más grande del fútbol" no es solo cuestión de números fríos. No se trata de likes ni seguidores. Se trata de algo más profundo: de que adidas sea parte del ADN de la cultura futbolística. Ya sea en la Premier League, en los campos de barrio, en el Mundial o en la calle, adidas está ahí, formando parte de la conversación.

Tuve la oportunidad de sentarme con Sam Handy para entender cómo funciona todo esto. Hablamos sobre cómo adidas equilibra la historia con la innovación, cómo diseñan uniformes para naciones tan distintas, y cómo siguen marcando el estándar de lo que significa la cultura futbolística, dentro y fuera del campo.
La Conversación
¿Qué significa exactamente ser la marca más grande del fútbol?
"Mira, 'grande' puede significar muchas cosas dependiendo de cómo lo midas. En Reino Unido, por ejemplo, estamos al frente de la Premier League en términos de cantidad de clubes que equipamos y nuestro respaldo en el campo. Pero más allá de los números, adidas lleva más de siete décadas conectada con el fútbol. Esa longevidad no es solo cuestión de cuota de mercado. Es estar incrustado en la cultura, en las historias, en esos momentos que jugadores y aficionados nunca olvidan. Cuando digo que somos los más grandes, hablo de visibilidad, de respaldo, pero también de algo más importante: de que la gente vea adidas y piense en fútbol, y que piense en fútbol y vea adidas."

Eso es importante. Pero tienes un reto enorme: tienes toda esa historia, toda esa nostalgia, pero también necesitas innovar. ¿Cómo lo haces sin perder lo que funciona?
"Desde finales de 2023, realmente hemos abrazado esa herencia, pero sin dejar que nos paralice. Mira el Predator 24, con la lengüeta doblada. Es una bota moderna, de alto rendimiento, en la que los jugadores confían. Pero también cuenta una historia que solo Predator puede contar. No se trata de simplemente relanzar un modelo viejo. Se trata de capturar la esencia del Predator y transformarla en algo progresivo, ligero, con el rendimiento que los jugadores necesitan hoy. Hemos hecho cosas similares con camisetas, como traer de vuelta el Trefoil en clubes importantes. Son uniformes auténticos y de alto rendimiento que los jugadores aman usar. La idea es que el legado y la innovación coexistan. Esa tensión entre historia y progreso es algo único de adidas, y honestamente, es nuestro secreto. Es lo que nos diferencia de cualquier otro en el fútbol."
Las "guerras de marca" en el fútbol son más ruidosas que nunca. ¿Ves a adidas compitiendo contra otros, o liderando la cultura de su propia manera?
"Creo que la gente se enfoca demasiado en la competencia. Claro, es divertido ver los comentarios en redes sociales, y ves productos brillantes de competidores —eso eleva el juego para todos. Pero internamente, nos enfocamos en los aficionados y los jugadores. Nuestro objetivo no es vencer a alguien más, es servirles. Cuando colaboramos con un club o una federación, queremos mostrar la mejor versión de esa organización. Si lo hacemos bien, ganamos en la mente de los aficionados naturalmente. Ese enfoque requiere humildad: no persigues a alguien más, elevas el deporte. Las guerras de marca son excelentes para los consumidores porque empujan a todos a mejorar, pero para nosotros se trata de la calidad de lo que entregamos y de cómo conectamos con la gente que ama el fútbol."

¿Qué legado quieres dejar en adidas Football?
"Quiero que adidas Football se sienta segura de sí misma, sin intentar copiar a nadie más. El legado nos da la base para ser la mejor versión de nosotros mismos, y quiero que ese sentido de continuidad siga adelante. No se trata de seguir tendencias o de ser impulsado por una era específica. Se trata de una progresión continua de excelentes productos de fútbol. Si miras los archivos, ves lugares donde las cosas se 'perdieron', donde una franquicia se pausó, y quiero asegurarme de que eso no vuelva a suceder. Para mí, la marca que dejamos es una cultura de confianza y consistencia en lo que adidas Football representa: productos que son brillantes, pensados, e inspiradores para jugadores y aficionados."
Tienes muchas líneas de productos simultáneamente: Predator, F50, balones del Mundial. ¿Cómo logras mantener todo bajo control?
"Definitivamente es un desafío. Estamos manejando múltiples calendarios al mismo tiempo. Ahora mismo, por ejemplo, ya estamos trabajando en el balón del Mundial 2030, en los uniformes del Mundial Femenino 2027 —que son increíbles, por cierto—, en 27 líneas de calzado diferentes. Pero cada producto tiene su propia historia, propósito y audiencia. El truco es mantenerse organizado y recordar por qué existe cada pieza en primer lugar. Es mucho, pero es emocionante, porque cada lanzamiento es una oportunidad para hacer algo significativo para jugadores y aficionados."

Lo Que Realmente Importa
Lo que Handy está haciendo en adidas Football no es solo gestionar una marca. Es mantener viva una conversación que ha estado sucediendo durante más de setenta años. Y eso requiere algo que muchas empresas grandes simplemente no tienen: el coraje de no obsesionarse con lo que hacen los demás.
En un mundo donde todo es comparación y competencia, donde los comentarios en redes sociales pueden determinar si algo "ganó" o "perdió", Handy insiste en algo radical: enfocarse en los jugadores y los aficionados. No en vencer a Nike. No en superar a Puma. Solo en hacer lo mejor posible.
Eso no significa que adidas no esté consciente de la competencia. Claro que lo está. Pero hay una diferencia entre ser consciente de lo que otros hacen y dejar que eso controle tu dirección. Handy claramente entiende esa diferencia.

Y luego está el balance entre historia e innovación, que es donde realmente sucede la magia. El Predator 24 no es una bota retro que simplemente se ve vintage. Es una bota moderna que respeta de dónde vino. Eso es difícil de lograr, especialmente cuando tienes décadas de legado presionando sobre ti.
Lo que hace diferente a adidas es que no tiene miedo de ser adidas. No intenta ser algo que no es. No intenta competir en los términos de otros. Simplemente se enfoca en ser lo mejor en lo que siempre ha sido: hacer productos de fútbol que jugadores quieren usar y aficionados quieren llevar.
En un deporte donde todo cambia constantemente, donde hay nuevas tendencias cada temporada, donde los jugadores cambian de equipo y los uniformes se reinventan, adidas ha encontrado algo raro: una razón para existir que va más allá de cualquier tendencia pasajera. Y eso, más que cualquier número de ventas, es lo que realmente importa.
